El primer contacto con el iPhone

El desastroso trato de Telefónica hacia sus clientes durante el lanzamiento del iPhone ha conseguido igualar las desastrosas expectativas que gracias a su absoluta desinformación sobre el iPhone nos habían hecho tener, y es que una empresa que ignora 200.000 solicitudes de alta y reserva merece mi más absoluto desprecio. Tanto, que aunque este desprecio se vea aún compensado por el profundo odio que siento hacia la basura de Windows Mobile de mi HTC (muy buen teléfono echado a perder por un malísimo sistema operativo) me he llegado a plantear incluso esperar hasta la versión libre del iPhone 3G, que saldrá en pocos meses, para no tener que formar parte jamás de esta empresa conocida también como timofónica y de la que yo, como mucha gente, nos habíamos en cierto modo “resignado” a formar parte.

Sin embargo, el hecho de que el iPhone sea por fin un teléfono bien pensado y movistar su único distribuidor en España durante unos meses no da derecho a esta empresa a jugar así con el tiempo e ilusiones de la gente, y creo que incluso van a perder clientes porque se han “pasado”, por decirlo de manera suave. Los de Apple juegan con lo sugerente que resulta aquello “inalcanzable” en cierto modo, con el encanto de aquello que no se consigue tan facilmente; pero cuando a este juego le añades una crispante mezcla de vendedores corruptos que en muchos casos ni siquiera sabían activar el iPhone, un montón de tiendas abiertas sin stock inicial y una de las compañías telefónicas más grandes e hijas de pluto del mundo, lo que consigues basicamente es un montón de consumidores cabreados y una imagen bastante caótica para la tienda estandarte de Movistar en Madrid: la de Gran Vía. Una tienda que no pienso pisar jamás sin pensar en vomitar.

Pese a estos intentos de Vomistar, o Movistar, por pifiarla del todo, lo cierto es que en Madrid no hubiera sido díficil conseguir un iPhone esta mañana si evitabas los puntos de venta más típicos. Aunque nosotros nos hemos quedado sin ellos por la mala suerte y algo más.

Esperabamos la cola en El Corte Inglés, estóicamente y con la paciencia ante la lentitud de los dependientes que sólo tiene aquel que piensa que la cosa va a salir bien: no había demasiada gente, de vez en cuando sacaban cajitas con los móviles y no había ningún cartel diciendo que no quedaran, así que ¿qué podía hacer que no pudieramos conseguir los nuestros?

Premio: los dependientes del Corte Ingles y un jefe de sección con el mayor aspecto de desconsideración hacía el cliente que he visto en mucho tiempo.

Delante nuestro sólo quedaban 3 personas, y una era una señora que venía por otra cosa, así que ya nos veíamos pavoneandonos con el nuevo juguetito del mes, cuando, de repente, dos encorbatados amiguitos del dependiente -quizás otros empleados de alguna otra sección del centro comercial-, se han colado por un lateral, como si todos los demás fueramos tontos, y se han llevado 2 terminales por la via eléctrica (por aquello de los enchufes).
Aún así hemos seguido en la cola esperanzados, pero posteriormente otro más se ha acercado a su amiguito, otro de los dependientes con pinta de jefe, y el suyo ha sido el penultimo iPhone del día, porque por fin se han dignado a decir que no quedaba más que uno y que, por cierto, que los que habían reservado visitaran la sección de Herodes o algo así… ¡Ah no! que si lo habías reservado daba igual: ¡porque te jodes!

Conclusión: si quieres un iPhone y no tienes amigos dependientes, o no quieres pasar calor de tienda en tienda, lo mejor es esperar a la semana que viene y comprarlo entonces. Yo ya no juego:

Que se vaya al infierno Apple y su política de servir las cosas con cuentagotas, los vendedores corruptos del Corte y telefónica con su desprecio a los posibles clientes

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2 Comentarios sobre “El primer contacto con el iPhone”

  1. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Es muy fuerte que se pasen las reservas por donde amargan los pepinos. Está claro que chanchullos hay en todos lados pero que lo hagan delante de la gente es para hacerles tragar el iPhone.

    Sobre el HTC que comentas. Bueno, … es que me enciendo. Yo soy un “feliz” poseedor de una HTC 3300 con una firmware re-que-te modificada porque si tengo que sobrevivir con la basura que sale de Movistar, creo que seguiría reseteándola 10 veces al día como tenía que hacer al principio. Te recomiendo que te cambies la firmware porque tendrás un móvil nuevo.

    Un saludo y suerte con tu iPhone. Igual cuando lo tengas ya se puede liberar ;-)

  2. A mí lo que me parece mal además de lo que cuentas es sencillamente que se pueda reservar el producto. Eso y solo eso debería ser denunciado.

    Un saludo!