El color según Sir Isaac Newton, es una sensación que se produce en respuesta a una estimulación nerviosa del ojo, causada por una longitud de onda luminosa. El ojo humano interpreta colores diferentes dependiendo de las distancias longitudinales. Pero precisamente no vamos a hablar de color.
Se supone que el blanco es la unión de todos los colores, que precisamente es sólo luz; pero en realidad va más alla y dicen que los Inuit o esquimales son capaces, al vivir casi siempre en un paisaje helado, de detectar decenas de matices de blanco.
Cuesta sin embargo imaginar algo más allá del blanco vintage de Malevich, del blanco neodadaista de Rauschenberg, del blanco fosforito de Manzoni o del blanco elegante de Ryman; pero por lo visto existe realmente un gran mundo con color basado en blancos. Supongo que basta ver una serie de fotos de Nick Brandt para darse cuenta de que el blanco, o el negro, pueden evocar en realidad cientos de miles de colores bien utilizados. Que para ver colores no siempre hace falta ver colores, porque de ello se encarga la imaginación y el talento de algunos artistas como él:











Pues sí que son bonitas… pero no aptas para todos los bolsillos.
El señor Brandt cobra entre 5600 y 10800 euros (sí, diez mil ochocientos, habeis leído bien) por fotito…